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Bosque del Cabo pertenece a sus administradores, Phil & Kim Spier. Bosque comenzó en 1987, cuando Phil se mudó a Costa Rica de los Estados Unidos. Phil estaba en sus veintitantos en ese entonces, y tenía una pequeña empresa en Stuart, Florida. Después de cinco años de vacacionar anualmente en costa Rica, decidió comprar un terreno para disfrutar y ayudar a preservar un trozo del bosque lluvioso. Eligió la Península de Osa por ser uno de los sitios más mágicos y hermosos que había visto en su vida (eso sin mencionar el surf).

Bosque del Cabo ahora abarca más de 300 hectáreas de terreno, situado precisamente en Cabo Matapalo, la punta más sureña de la Osa, observando tanto el Golfo Dulce como el Océano Pacífico. Phil compró la finca original a dos familias que estaban matando la tierra poco a poco con sus técnicas de tumba y quema (quizás estas técnicas ayudaban a las familias a sustentarse, pero sin saberlo estaban destrozando el ecosistema); ¡parte de la tierra que compró estaba aún humeando por los fuegos cuando Phil tomó posesión! Los dueños anteriores habían deforestado alrededor de 40 hectáreas del terreno para convertirlo en potreros para Ganado. Phil quiso reforestar la mayoría del terreno, y decidió dejar abierta para jardines sólo el área frente al restaurante y el área correspondiente al Jardín Tropical. Reforestó otras áreas con árboles de plantación, y dejó que otras se regeneraran naturalmente (lo cual resultó ser la vía más adecuada para lograr un bosque más diverso). Ha sido para nosotros muy gratificante ser testigos de la regeneración de la selva y el retorno de los animales a esta área. Por ejemplo, el terreno aledaño al camino principal había sido deforestado; en los últimos 20 años se ha convertido en un hermoso bosque lluvioso secundario en donde hemos visto pecaríes y felinos silvestres, al igual que muchos otros mamíferos y aves. Cada año mejoran los avistamientos de vida salvaje. ¡En los últimos dos años hemos visto hasta dantas en ese terreno!
Después de tres años de cultivar, reforestar, y básicamente subsistir del terreno, Phil decidió construir unas cabinas para ayudarle a poder vivir en este lugar que tanto quería. También pensó que sería para sus huéspedes una experiencia maravillosa poder ver y vivir tan cerca de la naturaleza. Convirtió una parte del terreno que ya estaba abierto en jardines, y construyó tres cabañitas y un restaurante; después de mucho esfuerzo, abrió dos años más tarde (en 1990). Estaba contento con los resultados y respuestas de sus primeros huéspedes. Bosque del Cabo fue uno de los primeros (y uno de los que más ha durado) hoteles de naturaleza en la Península de Osa.
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Phil sigue disfrutando de su vida aquí en Bosque, y trata de surfear cada vez que le es posible. Se mantiene muy ocupado en la administración del hotel, principalmente vigilando la cocina y la carpintería, y diseñando las construcciones y puentes del hotel. Phil tiene tres hijos (Derek, Sol y Benjamín), todos criados (¡o en el proceso!) en Bosque. Derek y Sol ahora asisten a una escuela privada en San José, aunque los estudios elementales los cursaron en su casa en Bosque. Ben aún goza de ser un bebé, viviendo con Mamá y Papá en Bosque.

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Kim y Phil se conocieron aquí en Costa Rica en 1995. Kim nació y creció en Luisiana; asistió a la universidad en U.C. Berkeley y se graduó en leyes en U.C. Hasting. Se encontraba ejerciendo su profesión en San Francisco cuando decidió cambiar su vida y mudarse a la hermosa Costa Rica. Así se instaló en San José, Costa Rica y comenzó un pequeño negocio importando vinos de California a Costa Rica. Kim y Phil comenzaron a salir, y Kim eventualmente terminó mudándose a la Península de Osa para ayudar a Phil a administrar el hotel. Kim ha estado con Phil en Bosque por más de 10 años, y ha ayudado mucho en el crecimiento y administración del hotel. Ella y Phil se casaron en el 2002 en el mismo terreno de Bosque. Kim creó y mantiene el sitio web (¡con mucha asistencia técnica!), administra la oficina, supervisa el personal de recepción, decora las cabinas, casas y restaurante y ayuda en todas las tareas cotidianas de Bosque. Pero su trabajo más importante es ¡ser la mamá de Ben! Derek está terminando el colegio en el Country Day School, de San José, y se está preparando para entrar a la universidad en el 2010. ¡Su pasatiempo favorito es surfear! Sol está comenzando el colegio, también en el Country Day School en San José. Ella tiene muchos amigos y talentos. Ben es un pequeño tremendamente ocupado, curioso, activo y divertido.
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Bosque ahora tiene 10 cabinas, dos casas, un compuesto en el Jardín Tropical y “lujos” que sólo habíamos soñado con incluir: energía solar y micro-hidráulica, refrigeración, agua caliente, servicio satelital de celular, internet, y un camino decente. En 1998, junto con varios de nuestros vecinos, colocamos nuestro terreno en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Osa, que tiene como meta crear un corredor biológico entre el Parque Nacional Corcovado y Cabo Matapalo. Cada año evaluamos cómo podemos encausar mejor nuestros esfuerzos y fondos para ayudar a la protección de este corredor y del área en general. Uno de los más importantes legados que nos gustaría dejar en la Osa es una gran área de tierra protegida contigua que pueda aportar al proceso de la creación de corredores biológicos y de la preservación de la biodiversidad. Por eso es que contratamos un guarda-parques para cuidar nuestra propiedad y el área circundante, y hemos patrocinado el salario de uno de los guarda-parques del MINAE para el Parque Nacional Corcovado, en un año particularmente oscuro en cuestión de cacería dentro del área protegida. Además de eso, seguimos añadiendo terrenos a la reserva de Bosque. Entre 1999 y 2006 hemos podido comprar alrededor de 200 hectáreas de terreno para añadirle a la propiedad original de 100 hectáreas, incluyendo el terreno que enmarca el camino de acceso, casi 1.6 kilómetros de playa, preciosos parches de selva virgen y la plantación de teca situada antes de la entrada principal al hotel. Tenemos la esperanza de que estas compras ayuden a asegurar mejor al bosque y sus animales, y que sea un uso apropiado del dinero generado por Bosque del Cabo. Adicionalmente somos miembros de varias organizaciones de conservación, en las que participamos activamente y apoyamos en lo que podamos. Si quisiera más información acerca de estos esfuerzos, por favor visite la sección de conservación.

En Bosque estamos comprometidos con mantener un bajo impacto, ser ecológicamente sostenibles y sensibles a todo lo que respecta la conservación. Esperamos poder proteger y promover la sobrevivencia del bosque y los animales que nos inspiran, y dejar esta magnífica tierra en mejores condiciones que cuando la hallamos. Esperamos que nuestros huéspedes puedan disfrutar del hotel y del equilibrio que estamos tratando de lograr entre naturaleza y comodidad. Nuestro deseo es que las personas puedan disfrutar de esta increíble área, y llevarse a casa un poco de conocimiento sobre ella.